"SACROMONTE"

"SACROMONTE"
"VENEZIA"- Pintura-Oil on canvas. Giovanni R.Tortosa

DESNUDO-FIGURA-PASTEL-GRAFITO-INTIMIDAD-REALISMO

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TORTOSA ART COLLECTION ---- giovannirtortosa@gmail.com

viernes, 2 de enero de 2009

PEDRO A. SAORIN




Mientras la policia vigilaba frente a su domicilio de Mallorca; la "Marquesa" viajaba plácidamente, a bordo de un Jumbo 747, (vuelo 1126) de Aerolineas Argentinas, con trayecto Madrid-Zurich. Era un 6 de abril de 1983. En Suiza, la "Marquesa" sería acogida por el marchante inglés Michael Simpson, que haría de intermediario, y que junto a Pedro A. Saorin venderian a Lord Wimborne. El marchante español Pedro A. Saorin habia comprado el cuadro de Goya, titulado "La Marquesa de Santa Cruz", a Mercedes Fernández Valdés en 1983, por 25 millones de pesetas. El propio Saorin cuenta, que luego ofreció la obra al Estado Español, para su compra, en un precio que ni siquiera duplicaba el pagado a la familia Valdés, pero fué desestimada su oferta. Después de la propuesta de Saorin, la sospecha de que la obra de Goya viajara al exterior, hizo que la policia controlase el domicilio de Saorin en Mallorca, así como el puerto. (La policia creía que la "Marquesa" saldría a bordo de un yate desde la bahia de Palma). (También el Ministerio de Cultura consideraba como muy improbable, la salida de la obra en avión, por ser el medio más dificil para sacar de España un cuadro que no tiene la documentación en regla).


Pasó algún tiempo sin saber nada de la famosa "Marquesa", hasta que de nuevo el cuadro de Goya viajó, -esta vez a Los Angeles- el 11 de mayo de 1983, para ser ofrecido al riquísimo museo de Paul Getty, pero este desestimó su compra, al ser alertado por el Gobierno español, alegando "que era un cuadro robado".....(Recordemos, que había sido comprado a la familia Valdés, en la cantidad de 25 millones de pesetas). A su vez, Lord Wimborne declaraba, "que el y su grupo empresarial no compraban obras de arte robadas. Ellos no eran contrabandistas".


Hasta diciembre de 1985, la "Marquesa" permaneció "congelada" en una sombría cámara de seguridad en la zona franca de Suiza, por lo que el magnate inglés decidió sacarla a subasta en la sala londinense Christy´s. Es entonces, cuando de nuevo, el Estado español vuelve a la carga intentando negociar con su propietario la compra del lienzo, ofertando un precio a la baja, por considerar fraudulenta su salida de España, a la vez que hacian énfasis en la poca fiabilidad de su documentación, argumentando que se trataba de falsificación documental. (Ningún avezado comprador de arte ofrece la importante cantidad de dinero que Lord Wimborne pagó por el cuadro, sin tener seguridad y garantias absolutas de su documentación). Es más, diría que se comprueba fehacientemente los documentos antes de ver la obra. Evidentemente ni el magnate ni sus abogados cedieron a las proposiciones del Estado español. Hasta tres veces se reunieron, en distintas ciudades europeas sin llegar a acuerdo alguno, por lo que finalmente la obra apareció en los catálogos de la sala Christy´s, siendo subastada el 11 de abril de 1986, batiendo todos los records en esa época, al adjudicarse en 1700 millones de pesetas. Se dice, se cuenta, que un emisario español enviado por el Gobierno idem desembolsó tán elocuente e idílica cantidad de las llamadas "antiguas pesetas", aunque hoy en euros tampoco sería nada despreciable.......En la actualidad, el lienzo donde la jóven "Marquesa" posara a sus veinte años para el genial Francisco de Goya, cuelga en las regias y enteladas paredes del Prado....


El artífice de toda esta novelesca historia, intrigante y llena de puro morbo, es sin género de dudas Pedro Antonio Saorin Bosch, hombre nacido en 1944 en Cieza (Murcia) y que muy jovencito marcharía hasta Mallorca para ganarse el pan que en su tierra quizás no sobraba. Primero trabajó como soldador, profesión que abandonaría para dedicarse al mundo apasionante del arte, tanto en las facetas de pintor como la de galerista y posteriormente marchante. Sus desorbitantes pupilas color tabaco, tienen la mirada entre un "asceta iluminado" y un personaje cinematográfico que compartiera papel entre Belmondo y Delón. Destila ese aire, como de estar "de vuelta de todo", de haber pisado las más lujosas moquetas de hoteles de medio mundo. La pátina que recubre su rostro frio y acerado, como pulido por el lujo, aunque todavia subyacen los rasgos de una procedencia humilde, de pueblo, de niño de la postguerra española. Pedro es con diferencia, de todos los marchantes conocidos por uno, el de mayor "ojo clínico" a la hora de evaluar una obra de arte. Su aguda afinación visual, unida a su dilatada experiencia le han ayudado a hacerse con piezas realmente codiciadas en el mercado del arte. Aparte de la famosa "Marquesa", por sus manos han pasado Picassos, infinidad de Sorollas (al que puso de moda en las subastas), Romeros de Torres, Rembrandt, Rubens y sobre todo muchas obras de Escuela Flamenca, donde Pedro es todo un devoto y conocedor. Su vida transcurre entre América y España, y aunque pretenda dejar su actividad de marchante, el veneno de la profesión no le deja. De su amistad y tremenda experiencia he conocido la complejidad que envuelve la trastienda del arte y sus negocios. y porqué no decirlo, de la auténtica ignorancia que existe en tantos profesionales de este negociado, y es que siempre recordaré su frase estando en uno de los salones del madrileño hotel "Palace", -donde vivió algunos años-, "mira Tortosa, de esto nadie sabe nada, sólo algunos pintores y contados", en clara alusión al mundillo del arte......

2 comentarios:

Azucena Acevedo dijo...

Después de leer los artículos sobre Pedro Saorin, tambien tengo que agregar a todo esto que soy una entusiasta de la cocina y por lo mismo he visitado los restaurantes de Fernan Adría, Casa Roca, Seigio Ariola y otros.... en fin todos estos que están en la cumbre del arte culinario, y es por esto agrego que he sido invitada en varias ocasiones tanto en Colombia como en Madrid, a saborear la cocina tambien autodidacta de Don Pedro Saorin. Y quiero dejar claro que tambien en esto, para mi es el MEJOR.
Comer con Pedro es sentirse realmente en otro mundo, como suelen decir paresonas que lo conocen en esta faceta: CHAPÓ.

Azucena Acevedo dijo...

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